Este es un trabajo desagradable, sucio pero fácil que necesita:
Balde
Trapos o toallas de papel
Dos llaves grandes o alicates
Linterna o más luz dependiendo en el tiempo del día y su visión.
Yo digo “usualmente no complicado” porque, especialmente
en casas viejas los materiales ya son viejos y se han secado con el tiempo.
Casas viejas también sufren de las cualidades de reparadores caseros
quienes reparan cosas con cinta eléctrica y usan calafateo de
silicón cuando no tienen las herramientas adecuadas y producen
otras “soluciones”.
Con la luz en lugar para que pueda ver lo que hace y con sus manos libres, ponga el balde debajo del sifón en el drenaje y los trapos al alcance de la mano. Use las llaves o alicates para aflojar las roscas en los finales del drenaje. Si este es de plástico un simple alicate es todo lo que necesita. Sin embargo, si esta duro tendrá que usar dos alicates, uno para sostener la rosca en su lugar mientras que la afloja. No es buena idea doblar la línea entera mientras afloja las roscas porque puede causar escapes de agua nuevos.
Cuando se comiencen a aflojar las roscas agua comenzara
a gotear y caerá en el balde. Afloje hasta que pueda quitar el
sifón, acuérdese como todo estaba antes de que la quite
para que pueda colocarla en la misma posición después. ¿De
que manera estaban colocadas las arandelas? Coloque las cosas en el trapo
o la toalla de papel en el orden que las quito. Asegurese por adentro
a ver si hay algo que la estaba bloqueando. Prenda el agua y vea que
pase adecuadamente como debe. Mire hacia a dentro y vea si puede localizar
la obstrucción. Generalmente hay un ensamble en los baños
que colectan pelo y pueden ser removidos fácilmente. Si no hay
ninguna obstrucción y el problema persiste, utilice una serpiente
de drenaje en el otro lado del sifón.
Reensamble el sifón usando nuevas arandelas si es
necesario.
Un
poco de Rectoseal, una mezcla hecha de Teflón que no se seca ayudara
a colocar el drenaje ajunto sin problemas.